Cuando el cabello está florecido, se vuelve mucho más vulnerable a los factores externos. Jens Dagné, de la asociación de peluqueros Intercoiffure Mondial, nos da cinco consejos para evitarlo:

Consejo 1 – NO FROTAR: Frotar el cabello con la toalla para secarlo le genera un gran daño. «Retira el agua con cuidado, desde el cuero cabelludo hacia las puntas», explica Dagné.

Consejo 2 – UTILIZA EL SECADOR EN FRÍO: «Lo ideal es que el cabello se seque sin aplicar el secador, pero si en algún momento es absolutamente necesario, hazlo desde el cuero cabelludo y en frío». Las puntas no deberían estar expuestas al aire caliente, porque el florecido se da por sequedad. Antes de que las puntas se abran, se sienten resecas y pajosas, explica Dagné, que recomienda no secarse a una temperatura superior a la del ambiente. «Y utiliza siempre spray que proteja del calor». Dagné explica que existen secadores de pelo de iónicos que son mucho más amables con el cabello.

Consejo 3 – PÉINATE CON CUIDADO: No hay por qué sumarle esfuerzos al pobre cabello. Cuando vayas a cepillarte o peinarte, evita los cepillos punzantes o con plástico. Los mejores son los de madera, de cuerno natural o caucho. Para desenredar el cabello existen cepillos especiales.

Consejo 4 – CORTES CON FRECUENCIA: Ve con frecuencia al peluquero. El cabello sano requiere tiempo. «Como el crecimiento promedio es de 0,5-1,5 centímetros al mes, hay que cortarse cada seis u ocho semanas un máximo de medio centímetro», explica el especialista. «La diferencia no está en cuánto te cortas, sino en cada cuánto».

Consejo 5 – CUIDADOS GENERALES: El cabello largo necesita bastantes cuidados para que las puntas no se resequen. «No es cuestión de lavarlo y listo», subraya Dagné, que recomienda la aplicación de esprays humectantes y fluidos especiales para las puntas. Las máscaras y emulsiones completan los cuidados, sobre todo cuando el cabello es muy sensible.