Por Wilhelm Pischke (dpa)

La rigurosidad de las restricciones impuestas en una determinada región a causa de la pandemia depende de la incidencia de la infección, y las autoridades evalúan la situación, entre otras cosas, en función del número de pruebas positivas de coronavirus.

Sin embargo, hay también otro método que ofrece ventajas: el análisis de las aguas residuales, que puede proporcionar una buena visión de la propagación del patógeno en la población. Pero el sistema aún no está suficientemente probado.

Aunque el coronavirus afecta principalmente a las vías respiratorias, también se pueden detectar partículas del patógeno en las heces. La Unión Europea (UE) y el Gobierno alemán esperan que el examen de las aguas residuales se convierta en un importante instrumento para la detección temprana y la localización de infecciones. 

Según el Ministerio alemán de Educación e Investigación, el análisis de aguas residuales para detectar la presencia de SARS-CoV-2, el virus que causa covid-19, tendría algunas ventajas con respecto a la evaluación de la situación mediante otras pruebas.

Según expertos, este método podría abarcar a toda la población, incluyendo a los infectados asintomáticos. «Se podría hacer además de forma independiente de la disposición de las personas de someterse a un test o de la disponibilidad de pruebas», explicó a dpa un portavoz del ministerio germano.

Además, este método de análisis, a diferencia de las pruebas de diagnóstico PCR, son en gran medida independientes del ritmo semanal y de los feriados y pueden estimar la dinámica de la incidencia de la infección con unos diez días de antelación a las cifras de casos clínicos.

La Comisión Europea envió en marzo una recomendación para que los países miembro comiencen a implementar este método de detección temprana de coronavirus. «Se insta a los Estados miembro que establezcan lo antes posible, pero a más tardar hasta el 1 de octubre de 2021, un sistema nacional de control de las aguas residuales», señala la recomendación de la UE, que no es jurídicamente vinculante.

Según la Comisión, este análisis es una fuente de información rentable, rápida y fiable sobre la propagación del virus.

En Alemania, ya hay varias centros de investigación trabajando en el tema y se están tomando muestras en varias plantas de tratamiento de aguas residuales. Pero hasta ahora, según los investigadores, el método no permite evaluar adecuadamente la situación del coronavirus local.

«En la actualidad, algunas mediciones aisladas aún fluctúan demasiado como para servir de base para la toma de decisiones políticas», explica una portavoz del Centro Helmholtz de Investigación Medioambiental (UFZ) de Leipzig, que desempeña un papel fundamental en la elaboración del método de investigación.

La vocera destaca, por lo tanto, que es necesario mejorar la metodología y agrega que en la actualidad solo es posible trazar tendencias de la incidencia de la infección.

Según la portavoz de la UFZ, los valores absolutos obtenidos en las mediciones de las aguas residuales todavía no permiten hacer una comparación entre los diferentes lugares. Esto se debe a que los procedimientos de muestreo, medición y análisis aún no se han estandarizado. Aún está en desarrollo una norma estándar que en el futuro será elaborada por el Instituto Alemán de Normalización (DIN).

A su vez, la Asociación Alemana para la Gestión del Agua, las Aguas Residuales y los Residuos (DWA) informó que, en base a varios ejemplos, ya se ha podido observar que las pruebas de aguas residuales son básicamente adecuadas para la detección temprana de covid-19. 

La DWA precisó que con estos exámenes fue ya posible localizar, por ejemplo, en la región de Berchtesgaden, en el estado federado germano de Baviera, brotes regionales e implementar de inmediato las medidas adecuadas.

Indicó asimismo que los investigadores habían detectado la variante británica en aguas residuales de una estación de esquí suiza antes de que la Oficina de Salud Pública en Suiza pudiera confirmar estos casos.

Sin embargo, es poco probable que el método represente una solución ideal. El Ministerio alemán de Educación e Investigación señala que el análisis de aguas residuales se debe sumar a las pruebas PCR convencionales como sistema de alerta temprana.

Por su parte, Swetlana Rot, quien trabaja en la Oficina de Protección de Medio Ambiente de Sajonia-Anhalt y analiza pruebas de cuatro localidades de ese estado federado, adujo que todavía no se puede saber el número concreto de infectados a través del examen de las muestras.

Rot señaló que tampoco está avanzada aún la detección de variantes del virus mediante las aguas residuales. «El agua contiene todo, todos los fragmentos de ARN (ácido ribonucleico). Podemos determinar rápidamente si eso es covid-19, pero determinar exactamente de qué variante se trata, es difícil», destaca la investigadora.