Dos nuevas misiones seleccionadas por la NASA persiguen mejorar la
comprensión del Sol. Una estudiará cómo impulsa las partículas y la
energía hacia el sistema solar y otra la respuesta de la Tierra.

El Sol genera una gran cantidad de partículas solares conocidas como
viento solar, que pueden crear un sistema dinámico de radiación en el
espacio llamado clima espacial. Cerca de la Tierra, donde tales
partículas interactúan con el campo magnético de nuestro planeta, el
sistema de clima espacial puede generar profundos impactos en los
intereses humanos, como la seguridad de los astronautas, las
comunicaciones de radio, las señales de GPS y las redes de servicios
públicos en el suelo, destaca la NASA en un comunicado.

Cuanto más comprendamos qué impulsa el clima espacial y su
interacción con la Tierra y los sistemas lunares, más podemos mitigar
sus efectos, incluida la protección de los astronautas y la
tecnología crucial para el programa Artemisa de la NASA para la Luna.

La misión PUNCH (Polarimeter to Unify the Corona and Heliosphere), se
enfocará directamente en la atmósfera exterior del Sol, la corona, y
cómo genera el viento solar. Compuesto por cuatro satélites del
tamaño de una maleta, PUNCH fotografiará y rastreará el viento solar
cuando salga del sol. La nave espacial también rastreará las
eyecciones de masa coronal (grandes erupciones de material solar que
pueden conducir a grandes eventos meteorológicos espaciales cerca de
la Tierra) para comprender mejor su evolución y desarrollar nuevas
técnicas para predecir tales erupciones.


PUNCH podrá ver, en tiempo real, el estructuras en la atmósfera solar
que estas misiones encuentran al bloquear la luz brillante del Sol y
examinar la atmósfera mucho más débil.

La segunda misión es TRACERS (Tandem Reconnection and Cusp
Electrodynamics Reconnaissance Satellites). Observará partículas y
campos en la región de la cúspide magnética del norte de la Tierra,
la región que rodea el polo de la Tierra, donde las líneas del campo
magnético de nuestro planeta se curvan hacia la Tierra. Aquí, las
líneas de campo guían las partículas desde el límite entre el campo
magnético de la Tierra y el espacio interplanetario hacia la
atmósfera.

En el área de la cúspide, con su fácil acceso a nuestro límite con el
espacio interplanetario, TRACERS estudiará cómo los campos magnéticos
alrededor de la Tierra interactúan con los del Sol. En un proceso
conocido como reconexión magnética, las líneas de campo se
reconfiguran explosivamente, enviando partículas a velocidades que
pueden acercarse a la velocidad de la luz. Algunas de estas
partículas serán guiadas por el campo de la Tierra hacia la región
donde TRACERS puede observarlas.

La reconexión magnética impulsa eventos energéticos en todo el
universo, incluidas las eyecciones de masa coronal y las erupciones
solares en el sol. También permite que las partículas del viento
solar empujen hacia el espacio cercano a la Tierra, impulsando el
clima espacial allí. TRACERS será la primera misión espacial en
explorar este proceso en la cúspide con dos naves espaciales,
proporcionando observaciones de cómo los procesos cambian en el
espacio y el tiempo.

La fecha de lanzamiento para las dos misiones es a más tardar en
agosto de 2022.

Quelle: Europa Press

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