Las camas elásticas son los lugares ideales para que niños y niñas puedan descargar energías sobrantes. Sin embargo, la Sociedad Alemana de Ortopedia y Cirugía de Accidentes advierte que muy fácilmente pueden producirse accidentes durante estos saltos.

La situación se vuelve particularmente crítica cuando saltan en simultáneo más de un niño o niña, y más todavía si tienen diferentes edades.

A causa de la diferente distribución del peso, los pequeños son catapultados hacia lo alto y pueden lastimarse.

Son típicas las contusiones y los esguinces de las articulaciones de la muñeca y la rodilla, así como las fracturas de brazos y piernas. También se producen de manera reiterada conmociones cerebrales y lesiones en la columna vertebral.

Para evitar las mordidas de lengua, es conveniente evitar que los niños ingieran alimentos mientras saltan. Después de cinco minutos, es bueno que se tomen una pausa. Porque el cansancio lleva a emprender saltos poco seguros.

Además, tras el invierno los padres deberán verificar en las camas elásticas que se encuentran en el exterior si todos los resortes continúan intactos y no tienen óxido. Asimismo es importante controlar que las redes de seguridad no presenten desgarros ni daños.