Sociales

Muchas veces sucede que cuando tienes 20 años y tienes tu primera enamorada o enamorado, te ilusionas tanto que piensas que el amor para toda la vida, vez todo bello en él o en ella; lo alientas, animas, te preocupas, sus penas son tus penas y sus alegrías tus alegrías. Es tanta la efervescencia que puede llegar a convertirse en un amor platónico o puede que definitivamente estemos frente a la máxima expresión de lo que es amor puro y sincero.

Lo cierto es que los años pasan y la vida se encarga de ponerte en el camino todo tipo de situaciones planeadas o no planeadas que originan experiencias buenas y no tan buenas, que van cambiando el rumbo de tu vida. Sucede que también a veces nos olvidamos de que hay un DIOS cuyos tiempos son perfecto y se encarga de darte muchas bendiciones y colocarte en el camino correcto. 

Nuestra historia es una de ellas, todo comenzó en el año 1983 en una reunión de amigos del barrio donde conocí a una persona especial, de linda mirada y bonita sonrisa, que transmitía un aura positiva con tan solo mirarla. Me llamo mucho la atención así que no esperé y la invité a bailar, cuando tomé su mano sentí una conexión especial, su mirada y mi mirada se cruzaron y creo yo que como se dice: “hicimos clic”. A partir de ese día, me sentí en verdad corto de buscarla o llamarla, es decir averiguar su teléfono para conversar.

Tuve la oportunidad entonces de que una de sus amigas me invitó a visitarla, ella vivía cerca de aquella chica de linda sonrisa y no dude en ir. No sabia como decirle a la amiga que deseaba saber el teléfono la chica de linda sonrisa y esto me llevo a visitarla en varias ocasiones, hasta que una noche paso algo inesperado, ella se apareció y me encontró parado en la puerta de la casa de su amiga y nuevamente nos miramos, hubo un silencio y luego solo una palabra …te parece si conversamos por ahí, así fue que pude por fin verla y fuimos a su casa, donde charlamos mucho y de muchas cosas.

La empatía era tanta que una visita, se convirtió en dos, tres y así sucesivamente, cada uno aceptaba las ideas del otro, y reconocíamos las cualidades de cada uno, así como nos alentábamos a mejorar como personas en los conceptos que cada uno tenia de la vida y sus condimentos

Las noches eran mágicas, fuimos encontrando en el día a día un espacio de tiempo donde ese tiempo era solo nuestro, dedicado a hacer sentir el uno al otro de una manera especial, donde uno desea sentirse siempre, respetado, querido, comprendido, escuchado, alentado, protegido.

Fuimos construyendo el camino de una historia de amor puro y sincero, donde tus errores son solo situaciones para mejorar y donde tus aciertos son victorias de los dos

Esa forma de mirarse, de tomarse de la mano de caminar juntos de entenderse en la forma de pensar, de contar el uno con el otro, era visible para todo aquel que nos viera juntos, mi familia, su familia, amigos.

Así, compartimos muchos momentos y vivencias, por casi 2 largos años y luego de ese tiempo empezamos a soñar con un futuro juntos, en la opción de unir nuestra vida en un acto especial, es decir, casarnos y ser felices por siempre

En ese momento también fue que pensamos en irnos fuera del país, en la idea de casarnos en el extranjero, concretamente en USA, ya que teníamos familia allá que también nos apoyaban en nuestras metas y el sueño de hacer una vida juntos y prospera

Por fin decidimos presentarnos a solicitar de visa para un sueño, con todo el amor rebozando y la alegría de que podíamos concretar nuestros anhelos. Llego el día de la verdad y el resultado de dicha solicitud fue muy triste, a ella le habían concedido una visa, pero yo no fui aceptado. 

Nuestros pensamientos eran confusos, los dos queríamos que ese sueño se cumpliera, aunque solo uno tenia la opción de ir. La decisión era un tema de cuanto amaba el uno al otro, yo no podía permitir que ella se quedará por mi y no tuviera la oportunidad de vivir el sueño, de lograr algo mejor por otras tierras. Aunque me dolió en el fondo de mi corazón le pedí a ella viajará y prometí que yo iría a su alcance

Su partida fue el momento mas doloroso de mi vida, nunca imagine que el dolor del corazón fuese más fuerte que el dolor físico.  El dolor físico pasa, el del corazón perdura.

Fueron semanas de estar con una sensación de vacío, querer tocarla y no poder hacerlo, ella querer abrazarme y solo escuchar nuestras voces a través del teléfono y fuero tantos días de llamadas y llamadas buscando la posibilidad de lograr ese viaje y anhelado encuentro que uniera nuevamente nuestras miradas y latidos, que terminó. Por transformarse en días interminables de angustia y soledad

Soy honesto en decir que hubo días en que perdí la fe, en la posibilidad que nuevamente estuviéramos juntos, amándonos como siempre. El tiempo y la distancia, como dicen son enemigos de los sueños

Doy testimonio que cuando tu fé se debilita, te expones a cometer errores y esto nos lleva muchas veces a tomar decisiones no planeadas 

La vida comenzó a ponernos cada vez mas obstáculos y alejarnos de nuestro sueño.  El amor estaba en nuestros corazones, sin embargo, la impotencia y la angustia nos empezó a llevar por distintos caminos, y te pasa lo impensado; cuando menos lo esperábamos, ya teníamos cada uno, una pareja y luego una familia.

Benditos y maravillosos los hijos que Dios nos regalo con su infinito amor que cada uno de nosotros amo desde que nacieron, con ese gran amor que teníamos dentro de nuestros corazones, ese desbordante amor que estaba prisionero en sus sueños y que necesitaba salir y expresarse, pues los hijos nos dieron esa sensación de que, el sueño de compartir ese inmenso amor era posible también de otra manera.

Mantuvimos muchos años la comunicación, siempre deseándonos lo mejor el uno al otro, nunca fuimos egoístas, nos remontamos a nuestros años de largas conversaciones y momentos donde tocando mi guitarra le cantaba canciones y apaciguaba sus inquietudes o preocupaciones. Nuestra relación se convirtió en una amistad muy fuerte, verdadera y sincera; es como que sabíamos que contábamos el uno con el otro, emocionalmente y en la distancia, a través del hilo telefónico supimos encontrar la oportunidad para alentarnos en cosas cotidianas; fue una etapa de reposo, la amistad es una palabra muy grande, sin embargo, a pesar de que pasaron muchos años, el cariño se mantuvo vivo y los mejores deseos siempre estuvieron el uno para con el otro.

Los años como la niebla siguieron pasando y tal vez nuestros corazones no encontraron el complemento correcto en otra persona, a pesar tal vez de los intentos por lograr olvidar esa hermosa relación de juventud y construir una nueva. Resulta difícil querer amar cuando el corazón no entrega todo lo que quiere dar, eso fue algo que finalmente nos llevo a los dos, cada uno en momento distinto a llegar a estar nuevamente solos, sin pareja, sin vínculos maritales y con el reposo de tener una vida de mayor paz, tan solo con la idea de un recuerdo, de un AMOR PARA LA HISTORIA.

El amor por nuestros hijos se volvió cada vez mas fuerte, como una señal de que en nuestros corazones ardía aun un inmenso fuego y pasión desbordante que estaba aun ahí, cautivo, anhelante, un amor aun vivo, capaz aun de amar a pesar de los años y que no encontraba el camino para expresarlo a su plenitud.

Aquí es donde empieza a surgir el poder del Dios todopoderoso, que todo lo sabe, que todo lo ve.  Dicen que los tiempos de Dios son perfectos, pues claro que sí, nuestros caminos nuevamente se volvieron a cruzar; donde una vez que hablamos y nos contamos tantas cosas que vivimos alejados el uno del otro; donde cada conversación nuevamente comenzó a tener matices de armonía y jocosidad, de compresión, respeto, preocupación del uno por el otro; donde sin darnos cuenta nos transportamos a aquel inicio donde, con una palabra y esta vez a través nuevamente del hilo telefónico, un sonido de una sonrisa o de una mirada a través del video chat, decía mucho mas que mil palabras.

Es algo que tal vez no se puede explicar, como es el volver a sentir esas emociones tan fuertes como si el tiempo no hubiera transcurrido para nosotros, día a día nos fuimos dando cuenta de que nuestros corazones aun estaban unidos por un hilo tan fuerte que no se pudo romper nunca y que ahora tal vez si era el momento para tomar la decisión de unirnos por siempre.

Decidimos entonces emprender el viaje inverso, algo que tal vez no lo imaginábamos así, ya que ella estaba trabajando por allá y yo por acá, pero nuestros corazones comenzaron a guiarnos y llevarnos a tener presente una sola idea: estar juntos.

Fue así como decidimos casarnos, pero esta vez ella regresaría hacia mi dejando todo allá, su trabajo, sus amistades, su casa, para unirnos aquí en matrimonio. El destino estaba trazado, Dios me la trajo de vuelta, para esta vez si unirnos por siempre.  Algo muy bello y pienso celestial es que nuestros hijos, al vernos felices, se sintieron también felices de esta decisión y nos apoyaron y acompañaron en esta linda idea.

Lo que al principio solo era una ceremonia, paso rápidamente a ser algo más, queríamos compartirla con personas allegadas, pero el día de la boda asistieron muchos amigos y familiares que nos conocieron en aquella época juntos y todos nos vieron unirnos en una ceremonia modesta pero bella. Fue una unión que sentimos que era y debería ser, para toda la vida. Esa noche y como guiados por un aliento celestial, nos complementamos e interpretamos una canción, en dúo, ¡esta fue ………UN AMOR PARA LA HISTORIA!

Gracias mi DIOS………Te Amo Maritza….

Autores: MR y JCH

5 comentarios en «Un amor para la historia»
  1. Maravillosa historia de Amor puro Maritza y Jlo les deseo lo mejor del mundo y muchas bendiciones les prodigue nuestro Dios Padre Celelestial y esten juntos hasta el fin de sus dias pues si el amor existe y en esta bella historia el amor persevera y se engrandece, un abrazo mi Mary querida,

    1. Mi tocaya favorita que lindas palabras para nosotros. Jesús y yo estamos muy agradecidos por la grata presencia tuya y de tu esposo en nuestra gran noche. Fue muy emocionante saber que contamos con unas lindas amistades como ustedes. Un abrazo.

  2. Fui testigo de los inicios y ahora del reencuentro de dos almas que se separaron, pero nunca se dejaron de amar. Pero solo Dios sabe, como nos lleva por sus caminos, solo el sabe el momento, el lugar, el tiempo perfecto. Gracias por seguir haciéndome participe, de una bella historia de amor. Dios los cuide.

    1. Mi Doris querida somos bendecidos de contar con amistades como tu, que nos quieren y valoran nuestro amor. Gracias por ser partícipe de nuestra unión matrimonial.

  3. Mi Doris querida somos bendecidos de contar con amistades como tu, que nos quieren y valoran nuestro amor. Gracias por ser partícipe de nuestra unión matrimonial

Los comentarios están cerrados.