(FILES) In this file photo taken on September 22, 2020 A medical assistant takes a sample from a patient for a coronavirus (Covid-19) test at an analysis laboratory in Le Peage-de-Roussillon, some 30kms south of Lyon, south-eastern France. - Covid-19: more than 40,000 new cases in France in 24 hours, a record, announced by offical source on October 23, 2020. (Photo by JEFF PACHOUD / AFP)

No es una noticia repetida, hay una nueva variante del COVID y está causando estragos. Picos muy altos de fiebre en adultos, vacunados e infectados previamente, malestar, temblores, flojera, tos, estornudos, mocos… Un clásico conocido pero no por ello menos relevante. Quien se contagia suele estar entre tres y cinco días con estos síntomas.

Lara Herrero, profesora y líder de investigación en Virología y Enfermedades Infecciosas de la Universidad Griffith, afirma que por las múltiples mutaciones, la nueva cepa podría infectar las células con mayor eficiencia que las cepas anteriores.

La profesora Herrero explica: “Es posible que una persona infectada con NB.1.8.1 tenga mayor probabilidad de transmitir el virus a otra persona, en comparación con las variantes anteriores. La evidencia hasta el momento sugiere que NB.1.8.1 podría propagarse con mayor facilidad y eludir parcialmente la inmunidad derivada de infecciones previas o de la vacunación. Estos factores podrían explicar su aumento en los datos de secuenciación», destaca.

Desde la Organización Mundial de la Salud recomiendan que los países mantengan la alerta y vigilen la evolución de las variantes, especialmente para no colapsar los sistemas de salud, y recomiendan seguir manteniendo activa la vacunación correspondiente, tal y como han detallado en su informe de salud del 28 de mayo.

Síntomas de la nueva variante NB.1.8.1

  • fiebre o escalofríos
  • tos
  • dificultad para respirar
  • dolor de garganta
  • congestión o goteo nasa
  • pérdida reciente del gusto o del olfato
  • fatiga
  • dolores musculares o corporales
  • dolor de cabeza
  • náuseas o vómitos
  • diarrea

La nueva cepa fue descubierta en enero y es una derivada de Ómicron. Se tuvo constancia por primera vez el 22 de enero de 2025 en Egipto, Tailandia y las Maldivas.

Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) de EEUU también la han localizado en varios estados, como Nueva York, California, Arizona, Ohio, Washington y Rhode Island.

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