Una expansión sin precedentes
El Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) se prepara para una de las mayores expansiones de su historia.
Con un presupuesto 10 veces mayor al previo, aprobado por el Congreso de mayoría republicana este verano, la agencia busca acelerar la contratación de miles de nuevos agentes y reforzar su capacidad operativa.
El plan se enmarca en la ofensiva migratoria del presidente Donald Trump, que ha prometido detener y deportar a inmigrantes de manera más agresiva, incluso a quienes no tienen antecedentes penales graves.

ICE revela cómo intensificará arrestos y deportaciones en EE. UU.
What to know: Four ways ICE is training new agents and scaling uphttps://t.co/hao7YhEodD
— ˶˃ NewsCat NO DMs˂˶ (@typocatCAv2) August 24, 2025
Actualmente ICE cuenta con unos 6,500 agentes de deportación.
Pero el director interino Todd Lyons confirmó que la meta es sumar al menos 10,000 nuevos efectivos antes de que termine el año.
Con ello, la agencia espera intensificar operativos y ampliar su alcance en todo el país.
Así lo informó Univisión.
Reclutamiento masivo y adiestramiento acelerado

Para alcanzar este objetivo, ICE ha lanzado una campaña de reclutamiento sin precedentes.
Ofrece bonos de contratación de hasta 50,000 dólares y participa activamente en ferias de empleo.
Según datos oficiales, ya se han recibido más de 121,000 solicitudes, muchas de ellas de exagentes interesados en reincorporarse.
Los nuevos reclutas son entrenados en el Centro Federal de Entrenamiento para el Cumplimiento de la Ley en Brunswick, Georgia.
Allí, agentes de distintas agencias federales conviven y se forman en procedimientos de seguridad y detención. ICE planea más que duplicar el número de instructores para acelerar el proceso de capacitación y poner más agentes en las calles lo antes posible.
El jefe de entrenamiento, Caleb Vitello, reconoció que los requisitos de idioma español se redujeron para recortar el programa en cinco semanas. La idea es que los novatos pasen rápidamente a las oficinas de campo, donde podrán asumir tareas de detención y deportación con supervisión mínima.
Un enfoque que genera divisiones
🇺🇸 In the United States, ICE continues to attack and use violence against people. pic.twitter.com/VsdpYoGZjL
— Antifa_Ultras (@ultras_antifaa) August 18, 2025
La unidad de ICE encargada de estas operaciones, conocida como Enforcement and Removal Operations, es responsable de localizar y expulsar a personas que ya no tienen estatus legal en Estados Unidos.
En muchos casos, se trata de inmigrantes que han recibido órdenes judiciales de deportación, que fueron arrestados por delitos o que han reincidido en cruces irregulares.
Además de los operativos en comunidades, ICE gestiona una creciente red de centros de detención migratoria en todo el país.
Su papel en la política migratoria ha polarizado a la sociedad estadounidense: mientras algunos consideran esenciales estas acciones para reforzar la seguridad, otros critican la dureza de las tácticas y la inclusión de personas sin historial criminal grave en las redadas.
Con más recursos, más agentes y entrenamientos acelerados, la estrategia de ICE anticipa un incremento notable en los arrestos y deportaciones.
Sin embargo, el debate público sobre la legitimidad y el alcance de estas prácticas seguirá creciendo, especialmente en comunidades migrantes que temen verse directamente afectadas por la ofensiva federal.

