El Departamento de Policía de Charlotte-Mecklenburg identificó a siete agentes relacionados con mensajes de texto racistas. Cinco han renunciado, mientras que otro permanece suspendido sin sueldo a la espera de una revisión de la Junta de Servicio Civil.
CHARLOTTE, Carolina del Norte. — El Departamento de Policía de Charlotte-Mecklenburg (CMPD) hizo públicos los nombres de siete agentes vinculados a una investigación por mensajes de texto con contenido racista, un caso que ha generado preocupación entre líderes comunitarios y organizaciones de derechos civiles.
La información fue divulgada el lunes 19 de octubre. Según el departamento, seis agentes enfrentaban procedimientos disciplinarios relacionados con el caso, mientras que un séptimo, Seth Elliott, también estaba vinculado al asunto por una investigación previa.
El CMPD había iniciado el proceso para despedir a seis oficiales el viernes 9 de octubre. Desde entonces, cinco de ellos han presentado su renuncia.
La agencia explicó que la publicación de los registros busca cumplir con la legislación estatal sobre el acceso público a información de empleados y corregir información errónea sobre sus identidades. También aclaró que, conforme a la ley estatal, no puede divulgar la raza o etnia de sus empleados.
Estos son los siete agentes identificados
El departamento dio a conocer los siguientes nombres y la situación laboral reportada de cada uno:
- Seth Elliott: renunció el 4 de agosto.
- Mateo Juarez: renunció el 15 de octubre.
- Joseph Kelly: renunció el 11 de octubre.
- Alexander Larsen: renunció el 19 de octubre.
- Tredan Maronic: renunció el 13 de octubre.
- Matthew Osborn: renunció el 12 de octubre.
- Jeremiah Todman: permanece suspendido sin sueldo mientras la Junta de Servicio Civil revisa su caso.
Elliott había sido puesto en licencia administrativa el 29 de julio, después de que agentes de la Oficina Estatal de Investigación de Carolina del Norte (SBI) lo arrestaran por presuntamente acceder de manera ilegal a una computadora gubernamental en un caso relacionado con el uso indebido de la red Flock. Presentó su renuncia el 4 de agosto.
De acuerdo con fuentes citadas, los mensajes fueron descubiertos durante la investigación del SBI sobre Elliott y el supuesto uso indebido de esa red.
La jefa policial calificó el caso como “profundamente preocupante”
La jefa del CMPD, Estella Patterson, abordó el caso durante una conferencia de prensa el 15 de octubre. En ese momento, confirmó que tres de los seis agentes inicialmente señalados habían renunciado y que una junta independiente de la cadena de mando había recomendado por unanimidad el despido de los otros tres.
El lunes 19 de octubre, el departamento informó que un cuarto agente de ese grupo había renunciado.
Patterson manifestó su respaldo a la recomendación de la junta, pero explicó que la decisión definitiva sobre el despido de oficiales juramentados corresponde exclusivamente a la Junta de Servicio Civil.
La funcionaria también anunció que el departamento buscará la revocación de las certificaciones policiales estatales de los agentes involucrados, con el objetivo de impedir que puedan ejercer como oficiales en Carolina del Norte.
¿Qué contenían los mensajes?
Según fuentes anónimas, el intercambio de mensajes entre agentes incluía un supuesto concurso para ver quién podía detener a la mayor cantidad de conductores afroamericanos. También habría contenido referencias racistas al uso de la fuerza y a disparar contra residentes negros.
Patterson señaló que no había leído todos los mensajes, pero afirmó que el material examinado reflejaba prejuicios raciales, sexuales y religiosos.
La jefa policial agregó que la investigación interna había revisado arrestos, paradas de tráfico y grabaciones de cámaras corporales. Hasta ese momento, indicó, la revisión no había identificado pruebas de que las actuaciones policiales analizadas estuvieran dirigidas específicamente contra conductores afroamericanos.
La investigación continúa para determinar el alcance de la conducta y establecer si hubo otras irregularidades.
Solicitan la intervención del Departamento de Justicia
Patterson pidió la colaboración de las agencias asociadas, incluido el Departamento de Justicia de Estados Unidos, para investigar el contenido de los mensajes y determinar si hubo posibles violaciones de derechos civiles.
El fiscal federal Russ Ferguson confirmó que su oficina examina la posibilidad de abrir una investigación por ese tipo de infracciones. Sin embargo, advirtió que estos casos presentan dificultades debido al alto estándar probatorio que exige la legislación.
Ferguson explicó que la Primera Enmienda protege la libertad de expresión, incluso cuando una persona expresa ideas racistas, aunque eso no significa que dichas expresiones sean aceptables. Aclaró que no había leído personalmente los mensajes, pero que conocía un resumen de su contenido a partir de la cobertura periodística.
El fiscal señaló que no podía garantizar que se presentaran cargos federales, pero aseguró que su oficina procesará el caso si surgen pruebas suficientes de una conducta ilegal.
La NAACP exige transparencia y cambios en la capacitación policial
La sección de Charlotte-Mecklenburg de la Asociación Nacional para el Progreso de las Personas de Color (NAACP) pidió públicamente que se identificara a los agentes involucrados durante una conferencia de prensa celebrada el 16 de octubre.
La organización y otros líderes comunitarios señalaron que conocer las identidades de los oficiales es importante para evaluar si alguna persona pudo haber sido objeto de un trato injusto.
La presidenta de la NAACP local, la ministra Corine Mack, expresó su preocupación por la posibilidad de que agentes encargados de proteger a la comunidad hayan mostrado actitudes contrarias a esa responsabilidad.
Mack también pidió reforzar los procesos de contratación y capacitación policial, con formación más rigurosa sobre prejuicios implícitos y racismo, evaluaciones psicológicas y revisiones más exhaustivas de los antecedentes de los candidatos.
