La investigación federal señala que el grupo habría distribuido más de 40 armas de fuego en varios estados y en Granada. Cuatro de los arrestos se realizaron en Maryland y uno en Raleigh.
RALEIGH, Carolina del Norte. — Cinco personas fueron arrestadas el martes 20 de octubre por su presunta participación en una red de tráfico ilegal de armas que trasladaba armamento desde Carolina del Norte hacia Washington D. C. y otros destinos, informaron las autoridades federales.
Los detenidos fueron identificados como Brian “B” Agee, de 40 años; Arnise Young, de 33; Frank “Fatboy” Harris, de 38; Antonique Whitaker, de 34; y Christian Atkinson, de 30. Los cinco enfrentan cargos federales relacionados con el presunto esquema de tráfico de armas.
La investigación, en la que participaron varias agencias, derivó en cuatro arrestos en Maryland y uno en Raleigh.
Habrían distribuido más de 40 armas
Según las autoridades, los sospechosos presuntamente participaron en el traslado y distribución de decenas de armas de fuego desde Carolina del Norte hacia Washington D. C., Nueva Jersey, Maryland, Virginia y San Jorge, en la isla caribeña de Granada.
Los investigadores señalaron que los integrantes de la presunta conspiración habrían suministrado más de 40 armas.
Durante una presentación del caso, las autoridades asignaron diferentes funciones a los acusados dentro de la supuesta red: Agee y Harris fueron descritos como presuntos líderes relacionados con armas y drogas; Young y Whitaker, como personas encargadas de mover dinero; y Atkinson, como supuesto comprador de armas para terceros.
Estas caracterizaciones corresponden a la investigación y no constituyen, por sí mismas, una determinación judicial de culpabilidad.

Fiscalía federal advierte que perseguirá el tráfico de armas
El fiscal federal Ellis Boyle afirmó que la compra de armas mediante información falsa o a través de terceros para después distribuirlas ilegalmente representa un riesgo para la seguridad pública.
“Si están realizando compras ficticias para traficar armas ilegalmente en el este de Carolina del Norte, los encontraremos y los procesaremos”, advirtió Boyle.
Las autoridades sostienen que este tipo de operaciones puede facilitar que las armas lleguen a comunidades donde su circulación ilegal representa un peligro para los residentes.
El caso queda en manos de la justicia federal
Los cinco acusados enfrentan cargos federales, aunque la información proporcionada en el reporte inicial no incluye la lista completa de imputaciones individuales.
La investigación involucra presuntos movimientos de armas entre varias jurisdicciones, por lo que las autoridades federales continúan trabajando para esclarecer las responsabilidades de cada persona señalada.
