Gabriel Antonio Santos-Funes, de 35 años, y Maria Valladares, de 33, enfrentan varios cargos, incluidos abuso infantil, resistencia a un agente y agresión contra empleados del gobierno. Según documentos judiciales, cuatro menores se encontraban dentro de la vivienda durante el incidente.

CHARLOTTE, Carolina del Norte.— Una pareja fue arrestada después de que agentes de la policía de Charlotte-Mecklenburg acudieran a una vivienda en el este de Charlotte por un reporte de gritos, objetos quemados y presuntos rituales de “magia negra”. De acuerdo con una declaración jurada presentada ante el tribunal, la intervención terminó con acusaciones de agresión contra los oficiales y varios cargos relacionados con el bienestar de cuatro menores.

Los hechos ocurrieron el miércoles 21 de octubre en una casa ubicada en Mahogany Drive, después de que un vecino llamara al 911 para alertar sobre lo que estaba sucediendo en el domicilio.

Según el documento judicial, el denunciante afirmó que los padres estaban realizando supuestos rituales, quemando objetos y gritando. También señaló que la madre tenía el rostro de color negro y morado y que parecía haber sido víctima de abuso. Estas declaraciones forman parte del reporte inicial y no constituyen, por sí mismas, una confirmación de lo ocurrido.

Policías encontraron daños y objetos peligrosos

Al llegar al vecindario, los agentes escucharon gritos y observaron que se arrojaban objetos dentro de la vivienda. En el porche encontraron municiones calibre .22, tanto disparadas como sin disparar, además de objetos rotos y gotas de sangre, según la declaración jurada.

El documento indica que, cuando los oficiales se acercaron a la entrada, la puerta se abrió y encontraron a los dos adultos junto con cuatro menores de 14, 11, 5 y 3 años.

Una vez dentro, los agentes describieron la vivienda como un lugar en completo desorden y en condiciones inadecuadas para niños pequeños. De acuerdo con el reporte, gran parte de los muebles y objetos decorativos estaban destruidos, mientras que cuchillos grandes, encendedores tipo soplete y otros artículos potencialmente peligrosos permanecían al alcance.

Los padres habrían ofrecido explicaciones contradictorias sobre los daños: primero dijeron que estaban limpiando y después afirmaron que alguien había entrado a la casa y causado los destrozos.

La declaración judicial describe agresiones a los agentes

Durante la intervención, el padre presuntamente comenzó a comportarse de manera errática e intentó frotar ajo y una Biblia contra los oficiales. Mientras tanto, la madre habría comenzado a hablar rápidamente y en tono alterado, según el documento.

La declaración también señala que el hombre roció colonia sobre uno de los menores y se acercó a un cuchillo grande de carnicero. En ese momento, uno de los niños habría manifestado a los policías que no se sentía bien y que tenía miedo de estar en la vivienda.

Posteriormente, el padre presuntamente arrojó dientes de ajo contra uno de los agentes. La madre habría sujetado a un oficial por el cuello y, cuando los policías intentaron esposar al hombre, supuestamente trató de morder la pierna de uno de ellos.

Ya en el exterior de la casa, la mujer presuntamente escupió a los agentes y dentro de una patrulla en varias ocasiones.

Todos estos señalamientos proceden de la declaración jurada incluida en los documentos judiciales.

¿Qué cargos enfrentan los padres?

Los registros judiciales identifican a los detenidos como Gabriel Antonio Santos-Funes, de 35 años, y Maria Valladares, de 33.

Ambos enfrentan varios cargos menores de abuso infantil, además de acusaciones por resistirse a un agente y agredir a un empleado del gobierno, entre otros delitos.

Tras sus arrestos, fueron trasladados a la cárcel del condado de Mecklenburg.

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