“Rio”, un Border Collie de 10 años, desapareció de su hogar en Oklahoma y fue encontrado semanas después en Greensboro

GREENSBORO, Carolina del Norte. — Una historia que parecía imposible terminó con un final feliz después de que un perro desaparecido recorriera más de 1,000 millas desde Oklahoma hasta Carolina del Norte y lograra reunirse con su dueña.

El protagonista de esta historia es “Rio”, un Border Collie de 10 años que fue llevado la semana pasada al refugio de animales del condado de Guilford, en Greensboro.

Un microchip permitió encontrar a su familia

Cuando Rio llegó al refugio, los trabajadores lo escanearon en busca de un microchip de identificación.

El dispositivo reveló que el propietario del perro vivía en Oklahoma.

La dueña explicó al refugio que Rio había desaparecido a finales de julio y que desde entonces había estado buscándolo por todas partes.

Según el refugio, la mujer describió a Rio como un verdadero “artista del escape”, ya que suele salir corriendo cuando algo lo asusta.

Aunque las autoridades no pudieron determinar cómo el perro consiguió recorrer una distancia tan enorme desde Oklahoma hasta Carolina del Norte, la dueña no dudó en viajar para recuperarlo.

La dueña tomó el primer vuelo disponible

Al enterarse de que Rio había sido encontrado en Greensboro, la mujer tomó el primer vuelo disponible hacia Carolina del Norte.

Finalmente, ambos pudieron reencontrarse en el refugio del condado de Guilford.

Después del emotivo encuentro, Rio regresó a Oklahoma junto con su dueña, donde también pudo reunirse nuevamente con su “hermana”, una cachorra de apenas 9 meses.

“Estamos muy felices de que esta historia haya terminado con Rio de vuelta donde pertenece”, señaló el refugio en una publicación en redes sociales.

El caso se volvió viral

La historia de Rio rápidamente llamó la atención en redes sociales. La publicación del refugio acumuló más de 5,000 reacciones, más de 200 comentarios y más de 500 compartidos, además de haber sido vista cerca de 175,000 veces.

El refugio aprovechó la historia para recordar a los propietarios de mascotas la importancia de colocarles un microchip.

Un collar puede perderse, y una mascota puede viajar mucho más lejos de lo que sus dueños podrían imaginar. Sin embargo, el microchip permite que los refugios y los servicios de control animal puedan identificar al animal y establecer contacto con su familia.

En el caso de Rio, ese pequeño dispositivo fue precisamente lo que permitió que un perro perdido a cientos de millas de su hogar pudiera volver finalmente con su familia.

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