Millones de estadounidenses aprovecharon el fin de semana del Día del Trabajo para realizar uno de los últimos viajes de las vacaciones de verano, a pesar del aumento en los precios de la gasolina y los boletos de avión.
Expertos en viajes señalan que, aunque los costos continúan afectando los presupuestos de las familias, muchas personas siguen considerando los viajes como una prioridad.
Para algunos viajeros, conducir representa una alternativa más económica que comprar boletos de avión, aunque implique pasar más tiempo en carretera. Kevin Jenkins, un conductor de Charlotte, aseguró que llenar el tanque de su vehículo le costó cerca de 95 dólares.
“Es un poco más barato para mí conducir”, explicó Jenkins. “Tengo que invertir más tiempo, pero prefiero ahorrar un poco de dinero”.
Aumentan los viajes aéreos
Según estimaciones de AAA, los vuelos nacionales aumentaron cerca de un 20% en comparación con el año anterior, mientras que el precio promedio de un boleto de ida y vuelta alcanzó aproximadamente los 790 dólares.
Lori Hawkins, representante de AAA, señaló que muchas familias continúan haciendo espacio en sus presupuestos para viajar.
“Las personas todavía han reservado parte de su presupuesto para los viajes”, indicó.
La gasolina también alcanza precios récord
Quienes decidieron viajar por carretera tampoco encontraron mucho alivio en las estaciones de servicio. El precio promedio de la gasolina durante este Día del Trabajo superó los 4 dólares por galón, estableciendo un nuevo récord para el feriado.
Los precios del diésel también se mantienen cerca de niveles históricos. Patrick De Haan, jefe de análisis de petróleo de GasBuddy, advirtió que los altos costos del combustible podrían tener consecuencias más allá de las carreteras.
El diésel es utilizado ampliamente por camiones, trenes y maquinaria agrícola, por lo que su aumento podría contribuir a un incremento en los precios de los alimentos y otros productos.
¿Cuándo bajarán los precios?
Expertos aseguran que es difícil determinar cuándo los consumidores podrían ver una reducción significativa en los precios de los combustibles, especialmente debido a la incertidumbre generada por los conflictos internacionales y otros factores que afectan los mercados energéticos.
Mientras tanto, la administración Trump ha señalado que espera una disminución de los precios en el futuro cercano.
