El intenso frío no da tregua en el este del país y una nueva tormenta podría provocar fuertes nevadas, hielo y vientos peligrosos desde las Carolinas hasta Nueva Inglaterra.

El brutal invierno continúa afectando al este de Estados Unidos. En los próximos días, temperaturas bajo cero se extenderán hasta el sur de Florida, mientras los meteorólogos vigilan una potente tormenta invernal que podría impactar la costa atlántica con nieve, hielo y vientos intensos.

Según expertos, el frío extremo persistirá al menos hasta la primera semana de febrero. Además, existe la posibilidad de que el sistema evolucione hacia un “ciclón bomba”, una tormenta que se intensifica rápidamente y que es comparable, en invierno, a un huracán.

Riesgo de fuertes nevadas en las Carolinas y el Atlántico medio

“Una gran tormenta invernal parece estar formándose en las Carolinas”, señaló Peter Mullinax, meteorólogo del Centro de Predicción del Tiempo de la NOAA.

El sistema podría dejar al menos 15 centímetros de nieve en las Carolinas, el norte de Georgia y el sur de Virginia, con condiciones de visibilidad casi nulas. Posteriormente, la tormenta podría avanzar hacia el norte y afectar ciudades como Washington, Nueva York y Boston entre el sábado y el domingo.

Sin embargo, los escenarios siguen abiertos: la tormenta podría rozar la costa, impactar con fuerza el corredor urbano del noreste o desviarse completamente hacia el océano. Los modelos meteorológicos aún no logran un consenso.

“La confianza es mayor en que habrá nevadas significativas en las Carolinas costeras y Virginia. La gran incógnita es la trayectoria que tomará después”, explicó James Belanger, vicepresidente de meteorología de The Weather Channel.

Un sistema de “todo o nada” para el noreste

Para el Atlántico medio y el noreste, el impacto dependerá de pequeños cambios en la trayectoria. “Una variación de apenas 80 kilómetros en el centro de la tormenta será decisiva”, advirtió Mullinax.

El meteorólogo Ryan Maue describió el escenario como de “todo o nada”: si la tormenta se desplaza por la costa, podría convertirse en un evento de gran magnitud.

Más viento y sensación térmica extrema

A diferencia de la tormenta anterior, este sistema traerá vientos mucho más fuertes, incluso en zonas donde la nieve sea limitada. Se esperan ráfagas de hasta 65 km/h, lo que podría llevar la sensación térmica a valores cercanos a –18 °C.

“Será una tormenta explosiva, con vientos racheados para casi todos”, señaló Dan Pydynowski, meteorólogo senior de AccuWeather.

Los expertos la describen como un clásico nor’easter, una tormenta que se desarrolla cerca del Golfo de México, cruza hacia el Atlántico y avanza por la costa este.

El papel del océano y el aire ártico

El desarrollo de esta tormenta está favorecido por aguas más cálidas de lo normal en el Golfo de México y la Corriente del Golfo, un fenómeno que los científicos vinculan parcialmente al cambio climático.

Al combinarse con el aire ártico, la presión del sistema podría caer de forma abrupta, dando lugar al proceso conocido como bombogénesis, capaz de generar vientos comparables a los de un huracán moderado, pero en pleno invierno.

El frío se extiende hasta Florida

El aire ártico seguirá avanzando hacia el sur. Se prevén temperaturas inusualmente bajas en Florida, con récords de frío en ciudades como Orlando, mientras que Miami y Key West podrían experimentar temperaturas poco comunes para la región.

Estas condiciones han despertado preocupación por posibles daños a los cultivos de cítricos y fresas.

“Estamos entrando en un período brutalmente frío”, resumió Maue.

Más tormentas en camino

Los modelos a largo plazo indican que otra tormenta podría llegar a finales de la primera semana de febrero, manteniendo al este del país bajo un patrón persistente de frío y nevadas.

“Las tormentas de nieve en la costa este no son frecuentes, pero cuando ocurren, suelen venir en grupos”, explicó Louis Uccellini, exdirector del Servicio Meteorológico Nacional.