WINSTON-SALEM, Carolina del Norte. — Decenas de personas se reunieron en Bailey Park para conmemorar Janucá, en un evento que combinó el recuerdo de las víctimas de un reciente ataque mortal en Australia con una celebración de unidad, fe y resiliencia, marcada por el encendido de una gran menorá y la tradicional entrega de gelt.
La reunión tuvo lugar en medio del impacto emocional causado por un ataque ocurrido a miles de kilómetros de distancia, donde 15 personas perdieron la vida mientras celebraban Janucá en Australia. A pesar del dolor, la comunidad judía local decidió reunirse para apoyarse mutuamente durante los ocho días del Festival de las Luces.
“Cuanto más intenten derribarnos, más fuertes nos levantaremos. La luz siempre vencerá y siempre nos aseguraremos de celebrar con orgullo y abiertamente”, expresó el rabino Levi Gurevitz durante el evento.
El ataque internacional resonó profundamente entre los asistentes en Winston-Salem y en comunidades judías de todo el país.
“Tenemos que sostener en nuestros corazones tanto la tristeza por lo ocurrido como la alegría y la belleza de Janucá, y asegurarnos de que esta celebración sea más grande y más concurrida que nunca”, añadió Gurevitz.
Un espacio seguro de apoyo y fortaleza comunitaria
El evento sirvió como un espacio seguro donde los miembros de la comunidad pudieron reunirse, compartir y encontrar consuelo durante una de las festividades más importantes del calendario judío. Muchos asistentes destacaron la fortaleza y determinación que caracteriza a la comunidad en momentos difíciles.
“Esto demuestra que la comunidad judía es resiliente, que no va a dejarse intimidar ni detener”, comentó uno de los asistentes.
Otra participante agregó:
“Me conmueve profundamente ver que la gente no tiene miedo, a pesar de todo lo que está pasando en el mundo. Tenía que quedarme y ser parte de esto”.
“Combatir la oscuridad con luz”
Mientras los asistentes permanecían juntos, cantando canciones tradicionales y recitando oraciones, el ambiente se llenó de gratitud y solidaridad, reforzando el compromiso colectivo de no dejarse silenciar por el miedo.
“Levántense fuertes, levántense con orgullo y digan que vamos a combatir la oscuridad con luz. Cuando hacemos brillar nuestra luz, veremos cómo la oscuridad se desvanece”, concluyó el rabino Gurevitz.
La celebración en Bailey Park se convirtió así en un poderoso símbolo de esperanza, resistencia y unidad para la comunidad judía de Winston-Salem durante este Janucá.
