Raleigh, Carolina del Norte — Carolina del Norte podría perder casi 50 millones de dólares en fondos federales si no revoca licencias de conducir comerciales emitidas a inmigrantes que no cumplen con los requisitos legales, luego de que una auditoría federal detectara fallas significativas en el proceso de otorgamiento, informó el Departamento de Transporte de Estados Unidos.

El estado se convirtió en el noveno en ser señalado desde que el secretario de Transporte, Sean Duffy, inició el año pasado una revisión nacional para garantizar que solo conductores calificados tengan licencias para manejar camiones de carga pesada y autobuses.

Auditoría detectó irregularidades

La Administración Federal de Seguridad de Autotransportes (FMCSA) revisó 50 licencias comerciales emitidas por Carolina del Norte a inmigrantes y encontró problemas en más de la mitad de los casos. Esto llevó al gobierno federal a advertir que podría retener fondos si el estado no corrige su programa de licencias.

Registros estatales indican que 924 licencias de este tipo siguen vigentes actualmente en Carolina del Norte.

“El fracaso de Carolina del Norte en seguir las reglas no solo es vergonzoso, sino peligroso”, declaró Duffy.

Origen de la revisión federal

El tema cobró relevancia nacional tras un accidente fatal en Florida en agosto, cuando un conductor de camión que no estaba autorizado a permanecer en EE. UU. realizó un giro ilegal y provocó un choque que dejó tres personas muertas.

Desde entonces, el Departamento de Transporte ha intensificado su supervisión a nivel nacional.

Respuesta del estado

El portavoz del Departamento de Vehículos Motorizados de Carolina del Norte (DMV), Marty Homan, afirmó que el estado está trabajando para atender las preocupaciones federales y reiteró su compromiso con la seguridad vial.

“Seguimos comprometidos con mantener la seguridad y la integridad de nuestros procesos de licenciamiento”, señaló Homan.

Otros estados bajo escrutinio

Duffy ya ha retirado casi 200 millones de dólares a California por demoras en la revocación de más de 17,000 licencias inválidas y por no hacer cumplir los requisitos de dominio del inglés para camioneros.

También ha amenazado con retener fondos federales a Pensilvania, Minnesota, Nueva York, Texas, Dakota del Sur, Colorado y Washington, tras auditorías que revelaron licencias vigentes incluso después de que expiraran los permisos de trabajo de conductores inmigrantes.

Por separado, Tennessee anunció que revisará sus licencias comerciales y notificará a unos 8,800 conductores que deberán presentar prueba de ciudadanía o visa válida para conservar sus licencias.

Posturas encontradas

La ofensiva federal ha sido respaldada por asociaciones de camioneros, que sostienen que conductores no calificados —o sin dominio del inglés— han operado camiones de hasta 80,000 libras (más de 39 toneladas), representando un riesgo para la seguridad pública. También han aplaudido las acciones contra escuelas de licencias comerciales irregulares.

Sin embargo, organizaciones de defensa de inmigrantes advierten que algunos conductores están siendo injustamente señalados. La atención se ha centrado en camioneros sijs, luego de que dos accidentes fatales recientes involucraran a conductores de esa comunidad. La Sikh Coalition y la Asian Law Caucus presentaron una demanda colectiva contra California por su plan de revocar miles de licencias.

Panorama general

Los inmigrantes representan aproximadamente el 20 % de los camioneros en Estados Unidos. Sin embargo, las licencias comerciales especiales para conductores no domiciliados constituyen solo el 5 % del total, unas 200,000 licencias.

El Departamento de Transporte propuso nuevas restricciones que limitarían severamente qué no ciudadanos pueden obtener estas licencias, pero un tribunal suspendió temporalmente esas reglas.