Washington, D.C. — Dos miembros de la Guardia Nacional de Virginia Occidental permanecen en estado crítico tras ser baleados este miércoles en un aparente ataque dirigido a pocas cuadras de la Casa Blanca, informaron autoridades federales y locales.
El director del FBI, Kash Patel, junto con la alcaldesa de Washington D.C., Muriel Bowser, confirmaron que los soldados fueron trasladados de inmediato a un hospital cercano. Bowser calificó el hecho como un “tiroteo dirigido”, mientras que las autoridades investigan el motivo del ataque.
El gobernador de Virginia Occidental, Patrick Morrisey, había anunciado inicialmente que los soldados habían fallecido, aunque más tarde rectificó su declaración señalando que recibió “informes contradictorios” sobre su condición médica.
El presunto atacante —quien también resultó herido durante el intercambio de disparos— fue detenido en la escena y se encuentra hospitalizado bajo custodia policial. De acuerdo con un funcionario policial citado bajo anonimato, sus lesiones no ponen en riesgo su vida.
Investigadores que revisaron las cámaras de seguridad del área señalaron que el sospechoso se acercó a los guardias, sacó un arma y abrió fuego. Al menos uno de los militares respondió disparando. El ataque ocurrió a unos 300 metros de la Casa Blanca.
Videos difundidos en redes sociales muestran a agentes de emergencia realizando maniobras de reanimación a uno de los soldados mientras otro recibía atención en la acera. En las imágenes también se observa a funcionarios sometiendo a una persona en el suelo.
Una testigo, Stacy Walters, relató que escuchó dos disparos mientras se encontraba en un vehículo. “La gente empezó a correr. Es un día tan hermoso… ¿quién haría algo así? Y estamos cerca de las fiestas”, dijo.
Presencia militar, en medio de controversias
La Guardia Nacional ha mantenido una presencia extendida en Washington D.C. desde agosto, una medida que ha generado debates legales y políticos. Más de 300 miembros fueron desplegados inicialmente, y alrededor de 160 extendieron su misión hasta finales de año.
El secretario de Defensa, Pete Hegseth, anunció que el presidente Donald Trump ordenó el envío de 500 guardias adicionales tras el ataque. Según datos oficiales, actualmente hay más de 2,100 soldados distribuidos en distintas funciones en la ciudad, desde patrullajes hasta seguridad en eventos públicos.
La actuación de la Guardia en la capital ha sido objeto de litigios. La semana pasada, un juez federal ordenó el retiro de las tropas, aunque concedió 21 días adicionales para permitir que la administración presente una apelación.
Reacciones oficiales
Tras conocerse el tiroteo, el presidente Trump calificó al atacante de “animal” en una publicación en redes sociales y aseguró que “pagará un precio muy alto”. También envió palabras de apoyo a los guardias heridos y a las fuerzas del orden.
El vicepresidente JD Vance pidió oraciones por los soldados y sus familias, y señaló que aún se desconocen detalles importantes sobre el motivo del ataque.
Las autoridades continúan investigando y mantienen un amplio despliegue de seguridad en la zona.
