Las tropas podrían ser enviadas si el presidente Trump invoca la Ley de Insurrección en medio de una operación federal de control migratorio.
El Departamento de Defensa de Estados Unidos ordenó que alrededor de 1.500 soldados en servicio activo estén en estado de preparación ante un posible despliegue en Minnesota, donde las autoridades federales llevan a cabo una operación migratoria a gran escala, informaron este domingo dos funcionarios de defensa.
Según las fuentes, que hablaron bajo condición de anonimato debido a la sensibilidad de los planes militares, la orden afecta a dos batallones de infantería de la 11ª División Aerotransportada del Ejército, una unidad con base en Alaska especializada en operaciones en condiciones árticas.
Uno de los funcionarios explicó que las tropas podrían ser desplegadas si el presidente Donald Trump decide invocar la Ley de Insurrección, una legislación de 1807 que otorga al mandatario la facultad de utilizar fuerzas militares en funciones de orden público, algo que ocurre de forma excepcional en la historia del país.
La medida se conoce pocos días después de que Trump amenazara públicamente con recurrir a esta ley para contener las protestas contra la política migratoria de su administración.
En un comunicado enviado por correo electrónico, el portavoz principal del Pentágono, Sean Parnell, no negó la existencia de las órdenes de preparación y afirmó que el ejército “siempre está listo para ejecutar las órdenes del comandante en jefe si así se le solicita”.
El jueves, Trump escribió en redes sociales que invocaría la Ley de Insurrección “si los políticos corruptos de Minnesota no hacen cumplir la ley y detienen a los agitadores profesionales e insurrectos que atacan a los patriotas del ICE”, en referencia a los agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas.
Un día después, el presidente moderó su postura y declaró desde la Casa Blanca que no veía necesario utilizar la ley “en este momento”, aunque subrayó su alcance. “Si la necesitara, la usaría. Es muy poderosa”, afirmó.
Trump ha mencionado en varias ocasiones la posibilidad de aplicar la Ley de Insurrección tanto durante su actual mandato como en el anterior. En 2020, la citó tras las protestas desatadas por el asesinato de George Floyd en Minneapolis, y más recientemente la ha vinculado a manifestaciones contra las redadas migratorias.
La última vez que la ley fue aplicada fue en 1992, cuando el entonces presidente George H. W. Bush la utilizó para poner fin a los disturbios en Los Ángeles tras la absolución de varios policías implicados en la golpiza a Rodney King.
Por su parte, el gobernador de Minnesota, Tim Walz, demócrata y crítico habitual de Trump, pidió al presidente evitar una escalada militar.
“Hago un llamado directo al presidente: bajemos la temperatura. Detengamos esta campaña de represalias. Esto no es lo que somos”, expresó Walz la semana pasada en redes sociales.
