GEORGETOWN COUNTY, S.C. — Cuatro personas, entre ellas un pastor, su esposa y la directora de una academia cristiana, fueron arrestadas tras una investigación relacionada con un delincuente sexual registrado que presuntamente trabajaba y tenía contacto con menores de edad en una iglesia y un centro educativo infantil del condado de Georgetown, Carolina del Sur.
La investigación comenzó el pasado 13 de julio, cuando un padre de familia alertó a la Oficina del Sheriff del Condado de Georgetown tras enterarse de que Warren Perry, delincuente sexual registrado, trabajaba como conserje en la Pawleys Island Christian Academy, institución que ofrece programas para niños desde las seis semanas de nacidos hasta edad preescolar.
Como resultado de la investigación fueron acusados Don Williams, ex pastor principal de Pawleys Island Community Church; Niki Howard, directora de la academia; Ginny Williams, directora de servicios para invitados de la iglesia; y el propio Warren Perry.
Las autoridades informaron que Don Williams y Niki Howard enfrentan cargos por obstrucción de la justicia, poner ilegalmente a un menor en situación de riesgo y conspiración. Por su parte, Ginny Williams y Perry fueron acusados de obstrucción de la justicia y conspiración.

Durante una conferencia de prensa, el sheriff Carter Weaver presentó un video en el que un agente informa a Don Williams sobre el arresto de Perry. Según las autoridades, el pastor aseguró que Perry no había estado en contacto con menores. Sin embargo, la investigación reveló fotografías en las que presuntamente se observa a Perry participando en actividades donde había niños presentes.
Entre las imágenes mostradas por la oficina del sheriff figura una ceremonia religiosa en la que un adulto lava los pies de Perry mientras varios menores permanecen cerca, así como un evento recreativo con actividades acuáticas en el que también aparecen niños.
Los investigadores aseguran contar con evidencia adicional que demostraría que Perry tuvo contacto con menores y que los líderes de la iglesia ocultaron tanto su condición de delincuente sexual como su presencia dentro de la academia cristiana.
De acuerdo con las acusaciones, Don Williams y Niki Howard permitieron y facilitaron que Perry estuviera cerca de menores, además de no informar a maestros y personal de la institución sobre sus antecedentes, exponiendo a los niños a un riesgo considerable.
Las autoridades también señalan que Perry conspiró con miembros del liderazgo de la iglesia para ocultar las restricciones impuestas como parte de su libertad condicional, las cuales le prohibían cualquier contacto con menores.
Perry se declaró culpable en noviembre de 2023 por explotación sexual de un menor y recibió una sentencia de 10 años de prisión, suspendida a cambio de cinco años de libertad condicional bajo estrictas condiciones, incluida la prohibición de relacionarse con menores de edad.
Según la investigación, Perry comenzó a asistir a la iglesia en 2020. Posteriormente, Don Williams reconoció públicamente que él y otros líderes conocían la condena del acusado, pero decidieron limitar la difusión de esa información dentro de la congregación.
Tras hacerse público el caso, Don Williams presentó su renuncia como pastor el mismo día en que fue presentada una demanda civil por 25 millones de dólares contra la iglesia y la academia cristiana.
Las autoridades indicaron que la investigación continúa y no descartan nuevas acciones legales conforme avancen las pesquisas.
