La Fase 2 de restricciones comenzará el 15 de mayo

MECKLENBURG COUNTY, Carolina del Norte — Las restricciones obligatorias en el uso de agua comenzarán esta semana en el condado de Mecklenburg mientras continúan las condiciones de sequía en Carolina del Norte.

La Fase 2 de restricciones obligatorias entrará en vigor el viernes 15 de mayo.

Funcionarios de Charlotte Water anunciaron las medidas el pasado 1 de mayo, luego de que el empeoramiento de la sequía activara oficialmente la Fase 2 dentro del protocolo regional.

Restricciones obligatorias

Riego exterior

  • El césped y jardines solo podrán regarse un máximo de dos veces por semana
  • El riego solo estará permitido entre las 6 p.m. y las 6 a.m.
  • Direcciones con números pares: martes y sábado
  • Direcciones con números impares: miércoles y domingo

Piscinas residenciales (solo relleno parcial)

  • Solo podrán rellenarse los jueves y domingos
  • Entre las 6 p.m. y las 6 a.m.

Actividades prohibidas

Los residentes no podrán:

  • Lavar vehículos en casa
  • Llenar piscinas residenciales
  • Operar fuentes decorativas que no alberguen vida acuática
  • Usar hidrolavadoras para fines no esenciales
  • Realizar eventos de lavado de autos con fines benéficos o de recaudación

Recomendaciones adicionales

Las autoridades también recomiendan:

  • Reducir el consumo de agua en interiores y exteriores
  • Regar el césped con un máximo de una pulgada de agua por semana, incluyendo lluvia
  • Detectar y reparar fugas de agua lo más rápido posible

Lo que sí está permitido

Los clientes aún podrán:

  • Utilizar sistemas de riego por goteo, mangueras de filtración o riego manual
  • Usar autolavados comerciales

¿Qué es el “Low Inflow Protocol”?

El “Low Inflow Protocol” establece medidas de reducción del consumo durante periodos de bajo flujo de agua en la cuenca Catawba-Wateree, fuente de agua potable para más de dos millones de personas en 24 condados de Carolina del Norte y Carolina del Sur.

Con la activación de la Fase 2, Charlotte Water busca reducir el uso no esencial del agua para proteger el suministro regional.

El objetivo de esta etapa es disminuir el consumo total entre un 5% y un 10% para preservar los niveles de los embalses, mantener el flujo río abajo y garantizar la disponibilidad de agua potable hasta que mejoren las condiciones de sequía.