La agencia de inmigración estadounidense planea usar tecnologías de vigilancia para investigar no solo a indocumentados, sino también a quienes protestan contra sus operaciones.

Washington, D.C. —

El Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) ha firmado contratos por hasta 25 millones de dólares para adquirir tecnologías avanzadas de vigilancia, incluyendo sistemas de monitoreo de redes sociales, rastreo de ubicación de teléfonos celulares, reconocimiento facial y hackeo remoto.

Aunque no es novedad que ICE utilice estas herramientas para localizar a personas que busca deportar, lo que sí resulta nuevo es que el gobierno federal ahora afirma abiertamente que usará estas capacidades para perseguir a quienes se opongan a sus operaciones.

Clasificación de opositores como “terroristas nacionales”

La administración ha comenzado a clasificar a manifestantes contra ICE y a quienes financian estas protestas como parte de una supuesta “conspiración de izquierda” para protestar violentamente contra la agenda presidencial.

En septiembre, el presidente Donald Trump emitió un memorando ordenando a las fuerzas policiales y judiciales federales enfocarse en ideologías que, según él, motivan el “terrorismo interno”. Entre ellas mencionó:

  • Antiestadounidismo.
  • Anticapitalismo.
  • Anticristianismo.
  • Apoyo al derrocamiento del gobierno de EE.UU.
  • Extremismo en temas de inmigración, raza y género.
  • Oposición a principios considerados fundamentales, como el respaldo a las fuerzas del orden y el control fronterizo.

El documento también destacó los ataques y protestas contra ICE como parte de esas amenazas.

Declaraciones de ICE

El director interino de ICE, Todd Lyons, dijo en una entrevista reciente que la agencia planea investigar a los manifestantes antifascistas y anti-ICE, así como a quienes los respalden económicamente.

“Vamos a seguir el camino del dinero. Vamos a perseguir a estos cabecillas”, afirmó Lyons, sin presentar pruebas.

Lyons agregó que para ello utilizarán la división de Investigaciones de Seguridad Nacional (HSI), un componente de ICE que normalmente investiga delitos transnacionales como narcotráfico, lavado de dinero, contrabando de personas y violaciones aduaneras.

Preocupaciones por derechos civiles

Organizaciones de derechos humanos y defensores de inmigrantes advierten que esta estrategia representa una grave amenaza contra la libertad de expresión y la privacidad, protegidas por la Primera y Cuarta Enmiendas de la Constitución estadounidense.

El hecho de que el gobierno declare abiertamente sus intenciones ha generado alarma entre comunidades inmigrantes y grupos de activistas, quienes temen un aumento de la vigilancia masiva y la criminalización de la protesta pacífica.