Winston-Salem, Carolina del Norte. — Tras un año marcado por una profunda crisis financiera, recortes de personal y, más recientemente, un apuñalamiento mortal en un plantel escolar, el nuevo superintendente de Winston-Salem/Forsyth County Schools (WS/FCS), Don Phipps, comienza su gestión enfrentando algunos de los momentos más difíciles del distrito.
Phipps, quien cuenta con más de 20 años de experiencia en el sistema de escuelas públicas de Carolina del Norte, inició la semana pasada un contrato de 15 meses al frente del distrito. En una entrevista con WXII 12, abordó los temas más urgentes: seguridad estudiantil, disciplina, estabilidad financiera y reconstrucción de la confianza comunitaria.
Un inicio marcado por una tragedia
Apenas días después de asumir el cargo, Cameron Graham, un estudiante de 16 años, murió durante una pelea con un joven de 18 años en North Forsyth High School, el martes por la mañana. El hecho conmocionó a la comunidad escolar y puso la seguridad en el centro del debate.
Phipps describió la escena como caótica, pero destacó la respuesta del personal y de los servicios de emergencia.
“Lo que vi fue una escena caótica que fue manejada muy bien”, afirmó.
El superintendente señaló que el distrito trabajará para mejorar los protocolos de emergencia, la comunicación con las familias y los procesos de reunificación entre padres y estudiantes. Reconoció, sin embargo, que durante situaciones críticas la información disponible es limitada y que las redes sociales pueden propagar datos incorrectos.
Prevención y disciplina escolar
Consultado sobre cómo evitar tragedias similares, Phipps anunció durante una conferencia de prensa que los controles aleatorios con detectores de armas OPENGATE se incrementarán de semanales a diarios en las escuelas secundarias y preparatorias del distrito, a pesar de contar con un número limitado de estos sistemas.
También respondió a inquietudes de la comunidad sobre el Código de Conducta, que regula el comportamiento y las sanciones disciplinarias de los estudiantes.
“Quiero que cada estudiante y miembro del personal se sienta seguro dentro del edificio”, dijo Phipps. “Cómo se relaciona eso con el Código de Conducta es algo que quiero revisar. En diez días no he tenido la oportunidad de analizarlo a fondo, pero será una prioridad”.
Añadió que evaluará especialmente el apartado de consecuencias disciplinarias, tema que, según dijo, ha generado numerosas preguntas por parte de padres y miembros de la comunidad.
Crisis financiera y recortes presupuestarios
Además de la seguridad, Phipps enfrenta una grave situación financiera. El distrito intenta recuperarse de decenas de millones de dólares en déficit, que líderes estatales y locales atribuyen a malas prácticas presupuestarias y gastos excesivos en años anteriores.
El superintendente señaló que “vivir dentro del presupuesto” y reconstruir los recursos perdidos serán prioridades centrales de su gestión.
Ante la pregunta de WXII sobre si será posible restaurar puestos eliminados o si se avecinan más recortes, Phipps respondió que actualmente el distrito se mantiene dentro del presupuesto, pero advirtió sobre desafíos futuros.
Explicó que el financiamiento estatal depende del ADM (Average Daily Membership), es decir, el promedio de estudiantes inscritos, y que el distrito ha registrado una disminución en la matrícula, lo que impactará directamente los fondos disponibles el próximo año.
“Espero que podamos hacer alguna restauración, y eso estará determinado por nuestras prioridades”, señaló. “También quiero sentarme con líderes escolares y de departamento para entender cómo han sobrevivido a los recortes y qué necesitamos hacer de aquí en adelante”.
Liderazgo, estabilidad y confianza
Funcionarios estatales, líderes del distrito y miembros de la comunidad han expresado preocupación por la alta rotación en el liderazgo de WS/FCS, señalando que esta inestabilidad ha contribuido tanto a la crisis financiera como a la pérdida de confianza pública.
Al ser cuestionado sobre si 15 meses son suficientes para generar cambios significativos, Phipps se mostró optimista.
“No estaría aquí si no creyera que es posible”, afirmó. “No sé si el trabajo quedará completamente terminado, pero espero que, cuando llegue el momento, podamos mirar atrás y decir que estamos en un mejor lugar, no por mí, sino por lo que logramos juntos como equipo”.
