Una poderosa tormenta invernal se prepara para impactar este fin de semana a millones de residentes del noreste de Estados Unidos, donde un posible ciclón bomba podría dejar acumulaciones de nieve no vistas en años.

Las grandes ciudades como Filadelfia, Nueva York y Boston se encuentran entre las zonas más expuestas, mientras los modelos meteorológicos ajustan un pronóstico que sigue siendo complejo y cambiante.

Para que el evento alcance niveles significativos, los meteorólogos explican que deben coincidir factores como el paso lento del sistema a lo largo de la costa y la llegada de aire frío desde Canadá.

Si estas condiciones se alinean, las nevadas podrían alcanzar niveles que alteren por completo la movilidad y la rutina de inicio de semana laboral.

Totales de nieve que podrían paralizar ciudades clave

Los primeros cálculos apuntan a que Nueva York y Filadelfia recibirán entre 8 y 12 pulgadas de nieve, suficiente para generar peligros en carreteras y demoras en transporte público.

Boston, por su parte, podría enfrentar un escenario aún más severo, con estimaciones que oscilan entre 12 y 18 pulgadas hasta el lunes.

Las autoridades ya emitieron avisos de tormenta invernal para Nueva York, Long Island, partes de Nueva Jersey, Connecticut y Massachusetts, incluido Cape Cod.

Algunas zonas enfrentan advertencias adicionales, como avisos de clima invernal e incluso vigilancia de inundaciones costeras para Boston.

El sistema avanza desde las Montañas Rocosas hacia la costa este

Meteorólogos monitorean la energía del sistema que actualmente cruza las Montañas Rocosas y que, según proyecciones, se intensificará al llegar al Atlántico.

El Centro de Pronóstico FOX anticipa que la tormenta podría transformarse en un poderoso sistema costero durante el domingo.

La trayectoria exacta—particularmente la distancia de la tormenta respecto a la costa—será decisiva para determinar cuánta nieve caerá sobre el corredor de la interestatal 95.

Un desplazamiento de apenas 50 a 100 millas hacia el este o el oeste podría cambiar radicalmente la acumulación prevista para millones de habitantes.

Domingo por la noche y lunes la ventana más crítica

Las horas más peligrosas de la tormenta coincidirían con la noche del domingo y la mañana del lunes, justo al inicio de la semana laboral.

Autoridades advierten que los desplazamientos podrían volverse especialmente complicados en áreas urbanas densamente pobladas.

En la ciudad de Nueva York, el alcalde Zohran Mamdani anunció que los equipos de saneamiento ya están activados para enfrentar el temporal.

Pidió a los residentes viajar con tiempo adicional, apoyar a vecinos vulnerables y mantener la calma ante posibles interrupciones.

El pronóstico se intensifica

Aunque los modelos han cambiado repetidamente, las últimas actualizaciones señalan un panorama más impactante de lo anticipado ayer.

Aun con la incertidumbre, miles de familias ya se preparan para lo que podría ser otro golpe invernal en una de las temporadas más activas de los últimos años.

Gran parte del noreste todavía tiene nieve acumulada tras la tormenta histórica de enero, lo que aumenta el riesgo de complicaciones adicionales.

Con el potencial de un ciclón bomba en evolución, la región se mantiene en alerta ante un evento que podría redefinir el invierno 2026, detalló ‘Fox Weather‘.