WINSTON-SALEM, Carolina del Norte. — El Ayuntamiento de Winston-Salem dio un paso importante hacia la implementación de un toque de queda temporal para menores de edad al aprobar en primera lectura una ordenanza que busca reforzar la seguridad pública ante el aumento de reuniones masivas de adolescentes y otros incidentes registrados en la ciudad.
La propuesta contempla establecer un toque de queda de 10:00 p.m. a 6:00 a.m., el cual permanecería vigente hasta el 12 de octubre, en caso de recibir la aprobación final de los concejales.
La medida será discutida nuevamente durante una reunión programada para el 22 de junio a las 4:00 p.m., cuando el Ayuntamiento podría realizar la votación definitiva para decidir su entrada en vigor.
El concejal del Distrito Oeste, Robert Clark, defendió la iniciativa argumentando que la ciudad necesita adoptar herramientas adicionales para prevenir situaciones que puedan poner en riesgo a residentes y visitantes.
Por su parte, el jefe del Departamento de Policía de Winston-Salem, William Penn, explicó que la ciudad ha experimentado eventos similares a los llamados “teen takeovers”, concentraciones masivas de jóvenes que han generado preocupaciones de seguridad en distintas comunidades del país.
Durante la presentación de la propuesta, Penn mostró imágenes captadas por drones en una reciente reunión multitudinaria, donde se observaba a cientos de adolescentes congregados en un estacionamiento. Según las autoridades, este tipo de encuentros puede crecer rápidamente en tamaño y complejidad, dificultando la respuesta de los cuerpos de seguridad.
Los funcionarios municipales también señalaron que analizan modelos aplicados en otras ciudades, como Charlotte, donde existe un sistema de toque de queda escalonado según la edad de los menores y que contempla posibles sanciones para quienes incumplan la normativa, incluidos los tutores legales.
La propuesta ha provocado opiniones divididas entre los residentes. Mientras algunos consideran que podría ayudar a prevenir disturbios y mejorar la seguridad pública, otros expresan preocupación por el impacto que la medida podría tener sobre las actividades y libertades de los jóvenes.
La decisión final sobre la ordenanza podría conocerse en los próximos días, tras la segunda lectura y la votación prevista por el Ayuntamiento.
